lunes, 17 de febrero de 2014

León Benavente en Málaga: amor a primera "visita"


Es San Valentín y como no tengo pareja, me la repampinfla bastante, igual que si la tuviera. Sin embargo, puestos a querer verle el lado romántico a todo lo que ocurre el 14 de febrero, podemos decir que he decidido pasar la noche con el gran amor de mi vida, mi pasión, mi perdición, mi adicción: la música. 

Cuando llego a la Sala Velvet (después de toparme con un accidente y la consiguiente caravana, un camión averiado y la consiguiente caravana, y la total y absoluta imposibilidad de aparcar en Málaga), me encuentro con una cola más que considerable. No recuerdo haber tenido que hacer cola para asistir a ningún concierto en la Sala Velvet antes, ni en Málaga en general. Pero estamos hablando de León Benavente, una de las grandes revelaciones nacionales del 2013, que se presentan a la ciudad malacitana con un sold out, lo que no es empresa fácil.

Son las 23 y tras una espera de poco más de veinte minutos aparecen Abraham Boba, Luis Rodríguez, Eduardo Baos y César Verdú, se abren paso entre el público y suben al escenario. Me encanta, todo muy Manchester de los 70.  

Cogen sus instrumentos y arrancan con una intro que nos es completamente nueva, siguen con "La Ruinas" y van subiendo de tono con temas que sientes adentro, como si los hubieras escrito tú, cuales "Década" y "Muy Fuerte", para acabar de encendernos con "Revolución".

Como siempre, se me cuelan. Los que me conocen saben que soy de las que dan codazos a quienes se cuelan (y ni siquiera muy disimuladamente que digamos), pero no me parece muy oportuno hacerle daño a una señora over 70. Ésta va acompañada por dos más, de mediana edad. Unas verdaderas fans, que se saben todas y cada una de las canciones y las cantan sin saltarse ni una sola palabra. Tienen todo mi respeto, señoras.

León Benavente tocan con una fuerza y una potencia inesperadas e impresionantes, que resaltan aún más el poder de las letras del grupo, impregnadas de desaprobación por la situación social y política. Pero ojo, que no se trata de "canción protesta". Es música propiamente dicha, de la buena de verdad, que trata de temas actuales con una agudeza y una inteligencia monumentales. León Benavente amalgama indie pop español, post-punk setentero y riffs de guitarra y sintetizadores más propios de los 80. ¿El resultado? Un cóctel original, potente y logrado a la perfección. 

Se ve que se divierten y lo viven, que disfrutan con lo que están haciendo y que no se trata de trabajo. Llenan el palco con esa actitud a lo estrella del rock tan típica de otra época. De cuando los músicos se subían a un escenario y se dejaban llevar, sin miedo, sin vergüenza, sin cohibición. Solo después de siete canciones tocadas del tirón con un ímpetu arrollador, Abraham se dirige a nosotros, y muy sorprendido por el abarrotamiento de la sala nos agradece que hayamos acudido a verlos en su primera visita a Málaga. Es gracioso y trasuda sinceridad. 

Nos prenden una vez más con "Avancen Las Negociaciones" y la ingeniosa y satírica "El Rey Ricardo". El cantante nos arranca unas risas cuando anuncia "Europa Ha Muerto" y añade que a ellos se la suda. Entonces tocan las primeras notas de "Ánimo Valiente" y la Velvet demuestra toda su emoción con boatos y chillidos.

Y de repente nos dicen que se acabó, que ya no hay más y que en breve estarán vendiendo merchandising al lado de la entrada. La sala está dividida entre los que no se lo creen y los que sí... sobre todo porque los muy mamarrachos se toman el tiempo suficiente para sembrar dudas.

Pero ahí regresan Abraham y los suyos. Vuelven, para un tipiquísimo encore (amor infinito), extremadamente acorde a ese encanto de otra época que les caracteriza a ellos y a su música. Nos regalan un final brutal, con "Todos Contra Todos", esa genialidad que es "La Palabra" y la esperada, aclamada "Ser Brigada".

Por si el setlist no había sido suficiente, por si no nos han ofrecido ya un concierto de calidad musical portentosa, cantando este tema Abraham baja del escenario y se abre paso entre los asistentes. Se queda un rato, se acerca a mí, yo me quedo literalmente paralizada, y sigue su camino para revolucionar a todos los presentes. 

Y entonces sí que se despiden, tras una hora y quince minutos de música intensísima, brillante y de instrumentos tocados con maestría (¡hacía años que no disfrutaba tanto de una batería en directo!).

Puede que hayan sacado su primer álbum solo el año pasado, pero entre los cuatro no hay ningún novato. Eduardo toca con Tachenko, César con Schwarz y Abraham y Luis con Nacho Vegas. Todos son colaboradores de este últmo y así es como se conocieron hace ya ocho años.
León Benavente es un grupo de amigos que llevan prácticamente toda la vida haciendo música, pero con las ganas de hacer, la pasión y la dedicación de unos adolescentes. Y se agradece.


Un gracias como una casa a los asistentes, que por una vez han llegado antes que los artistas y no han molestado todo el rato hablando de sus vidas, de política de bar, o de qué bonita es la barba del modernito de al lado.

Un aplauso también a Christian, el técnico de sonido de LB, que supo hacer un verdadero milagro dada la acústica de la Velvet, que es bastante mejorable.


Y una standing ovation a la banda: los cinco son encantadores, entrañables, divertidos y majísimos. Derrochan gratitud, simpatía y piropos. Tienen un momento para todo el mundo. Un grupo único como pocos que bien podría dar clases  a muchos "grandes". Y solo es cuestión de tiempo que lo hagan.

101 Sun Festival: ¿no os parece el momento de poneros en contacto con I'm An Artist?

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